Educación ambiental no formal
La educación ambiental no formal, al igual que la formal, es la transmisión de conocimientos, aptitudes y valores ambientales que se traducen en acciones de cuidado y respeto por la diversidad biológica y cultural, y que fomentan la solidaridad generacional. La diferencia entre ellas radica en que la educación no formal se da fuera del sistema educativo institucional.
Los objetivos de la educación ambiental no formal son los siguientes:
- Fomentar la participación e implicación en la toma de decisiones, la capacidad de liderazgo personal y el paso a la acción. Se entiende la capacitación, no sólo como adquisición de técnicas, si no también como compromiso de participación.
- Pasar a la acción.
- Promover la cooperación y el diálogo entre individuos e instituciones.
- Promover diferentes maneras de ver las cosas y facilitar el intercambio de puntos de vista.
- Crear un estado de opinión.
- Preparar para los cambios.
- Estimular y apoyar la creación y el fortalecimiento de redes.
Los tipos de actuaciones en este tipo de educación serían los siguientes:
Actividades de ocio y tiempo libre (en progresivo crecimiento):
Actividades con niños y jóvenes, como campamentos o actividades de verano en la naturaleza; actividades extraescolares, principalmente equipamientos específicos para ello; turismo rural, con todos sus componentes: cultural, ecológico, etc.
El papel de los educadores se convierte así en esencial para revitalizar una sociedad necesitada de permanente reflexión acerca de los objetivos que persiguen, del sostenimiento de las estrategias que utilizan para conseguirlos y la equidad en su reparto y utilización.
Campañas de presión política:
Son aquellas dirigidas a los responsables pertinentes para que emprendan reformas políticas o legislativas que conlleven una mejora ambiental. Suelen basarse en informes elaborados por asociaciones o colectivos sociales que ponen de manifiesto la necesidad de tomar medidas. Incluyen actuaciones como envíos de cartas o tarjetas a autoridades o empresas, manifestaciones, etc.
Campañas de sensibilización sobre el consumo:
Comprende actuaciones encaminadas a informar a los consumidores de la repercusión que tiene determinado tipo de productos sobre el medio ambiente. Se realizan llamadas a la participación ciudadana en materia de ahorro de recursos y energía, reciclaje, etc. Pueden incluso llegar a promover el boicot a determinados productos. Generalmente, van acompañadas de material informativo (folletos, carteles, anuncios, etc.) Suelen tener repercusión en los medios de comunicación.
Campañas sobre problemas ambientales coyunturales o estacionales:
Se recogen actuaciones de sensibilización sobre problemas que se producen estacionalmente (incendios forestales) o aquellas en las que interesa recoger y canalizar el apoyo de la población por causas de oportunidad (catástrofe ambiental, convenciones internacionales etc.).
Grupos de trabajo mixtos:
Es interesante promover grupos de trabajo sobre determinados temas con sectores sociales relevantes (líderes religiosos, sindicatos, empresarios, etc.) para tratar de acercar posturas que conlleven la incorporación de valores ambientales en sus códigos de conducta.
Información en medios de comunicación:
Televisión, radio, prensa, nuevas tecnologías, etc. Cada vez gozan de un papel más importante en la educación ambiental.
Son vehículos para llegar a mucha gente con mensajes cortos y sencillos. Es difícil encontrar, aunque existen, programas ambientales con algo más que mera información.
Aunque poco elaborados por los costes que supone, pueden llegar a tener una gran importancia para la transmisión de ciertos valores y para el fomento de acciones concretas de respeto hacia el medio ambiente.
Interpretación ambiental:
Se dirige al público en general con mensajes con relación al entorno, en contacto directo con él y centrado en los momentos de ocio. Es una comunicación atractiva, ofrece una información concisa y es entregada en presencia del objeto en cuestión. Utiliza muchos recursos y equipamientos, desde los grandes centros de interpretación en espacios naturales protegidos, hasta los itinerarios interpretativos autoguiados; desde las aulas de naturaleza, hasta los guías de naturaleza.
Jornadas, cursillos y mesas redondas dirigidas a determinados sectores de la población:
Profesionales de distintos ámbitos, empresarios, vecinos, estudiantes, etc.
Se puede tratar sobre problemas ambientales en general, aunque la tendencia es concretar los temas. Son foros adecuados para exponer distintos puntos de vista y se recomienda que sean abiertos a las aportaciones de los destinatarios.
Obra publicada con Licencia Creative Commons Reconocimiento Compartir igual 4.0