Educación intercultural en el tiempo libre
La educación intercultural
La educación intercultural es el modelo educativo que propicia el enriquecimiento cultural de los ciudadanos, partiendo del reconocimiento y respeto a la diversidad, a través del intercambio y diálogo, en la participación activa y crítica para el desarrollo de una sociedad democrática, basada en la justicia, la tolerancia y la solidaridad.
Los objetivos de la educación intercultural en el tiempo libre serían los siguientes:
- Tomar conciencia de las falsedades y simplificaciones que traen consigo los estereotipos culturales y luchar por acabar con ellos.
- Favorecer el conocimiento entre grupos culturales diferentes.
- Valorar las culturas en sus aspectos positivos y tener espíritu crítico con sus aspectos negativos tanto por parte de la mayoría, como de la minoría.
- Percibir las desigualdades y las luchas por el poder que van aparejadas a la diversidad cultural, y tomar conciencia de la necesidad de un mundo más justo.
- Promover actitudes, conductas y cambios sociales positivos contra la discriminación de la minoría.
El interculturalismo supone la educación de todos los grupos, no sólo de las minorías o de los grupos heterogéneos. La educación intercultural supone una manera de entender la educación como un proceso continuo, y no sólo como una serie de actuaciones aisladas.
La diversidad cultural es potencialmente conflictiva. Las tensiones grupales y sociales que provoca la convivencia en diversidad están generadas por la existencia de estereotipos, por el choque cultural entre valores y formas diferentes de entender el mundo, y por toda una serie de desigualdades socioeconómicas y luchas por el poder que van asociadas a cada grupo étnico o cultural. Los prejuicios sobre las otras culturas suscitan procesos y relaciones interpersonales e intergrupales poco sanas, y además son infundados y muy destructivos. Además, son la base del racismo, por lo que la educación intercultural requeriár un planteamiento ineludible de estos conflictos y de su resolución.
Enfoque socio-afectivo
La metodología que más frecuentemente se utiliza en educación intercultural en el ámbito del tiempo libre es el “enfoque socio-afectivo”, un método surgido del ámbito de la educación para la paz que sostiene que el conocimiento intelectual no lleva a un cambio de actitudes: experimentar en carne propia, vivir de alguna manera las situaciones que se quieren comprender y llevará a un cambio de actitudes frente al tema.
El enfoque socio-afectivo afirma que hay que abordar las cuestiones sociales en tres momentos:
- Sentir. Empezar por lo afectivo y experimental. Se trata de reproducir, a través del juego o de las dinámicas, qué es ser discriminado, qué se siente al discriminar, la importancia de escuchar, lo que ocurre al entrar en competencia o en un ambiente de cooperación, etc. Algunas dinámicas o juegos pueden recrear con cierto realismo los sentimientos por los que mucha gente pasa en la vida real. Proporcionan un medio de empatizar con ellos.
- Pensar. Lo intelectual, los conocimientos sobre el tema. A partir de las experiencias del grupo o de la propia vida personal, se reflexiona entre todos, se llega a conclusiones y se analiza la realidad desde distintos puntos de vista, así como los modos para transformarla.
- Actuar. Entre todos, se concretan las acciones que son realizables para transformar la propia vida, la del grupo y la de la sociedad en lo que respecta al tema abordado.
Obra publicada con Licencia Creative Commons Reconocimiento Compartir igual 4.0